Hay una palabra japonesa que se escribe de dos maneras distintas y suena exactamente igual: seiko. Una significa precisión, manufactura exquisita. La otra significa éxito.
Cuando un relojero de Tokio eligió esa palabra para su marca, en 1924, acababa de perderlo todo en un terremoto. No fue una casualidad de marketing: fue una declaración. Y ciento y tantos años después, el descendiente directo de esa decisión late dentro del Viajero 2.0.
Esta es la historia de cómo llegó hasta ahí.

1881: una tienda de relojes usados en Tokio
Kintarō Hattori tenía 21 años cuando abrió, en 1881, una pequeña tienda de venta y reparación de relojes en Tokio. Se llamaba K. Hattori. No fabricaba nada todavía: compraba, arreglaba y revendía relojes importados, en un Japón que recién empezaba a abrirse al mundo y que dependía por completo de la relojería extranjera.
El negocio funcionó. Y Hattori entendió algo que definiría el resto de su vida: mientras siguiera vendiendo relojes de otros, siempre iba a estar al final de la fila.

1892: nace Seikosha, «la casa de la precisión»
Once años después de abrir la tienda, Hattori dio el salto: montó su propia fábrica y empezó a producir relojes de pared. La bautizó Seikosha, un nombre que eligió para expresar su compromiso de «producir relojes precisos y exquisitos».
Esa fábrica es el antepasado directo de todo lo que hoy conocemos como Seiko. Y el criterio con que la nombró —precisión antes que ornamento— nunca se movió.

1913: el Laurel, el primer reloj de pulsera japonés
A principios del siglo XX, los relojes de pulsera todavía eran una rareza —una excentricidad femenina, decían algunos— y las casas europeas ya los producían en serie. Hattori vio hacia dónde iba la cosa antes que sus competidores locales.
En 1913 su fábrica lanzó el Laurel: el primer reloj de pulsera fabricado en Japón. Era una pieza dificilísima de producir. Se alcanzaban apenas unas 50 unidades por día, un número que hoy suena artesanal porque literalmente lo era.

Para un país que hasta hacía tres décadas importaba absolutamente todos sus relojes, el Laurel fue una declaración de independencia técnica.
1923: el terremoto que borró la fábrica
El 1 de septiembre de 1923, el Gran Terremoto de Kantō sacudió Tokio y desató incendios que arrasaron la ciudad durante días.
Hattori lo perdió todo: la fábrica, la tienda y su propia casa quedaron completamente destruidas por el fuego. Cuarenta y dos años de trabajo, reducidos a nada en cuestión de horas.

Lo que hizo después es la parte que vale la pena contar. El 20 de noviembre —menos de tres meses después— ya había reanudado el negocio. No reconstruyó para volver a donde estaba: reconstruyó para hacer algo nuevo.
1924: nace el nombre Seiko
Un año después de la catástrofe, la casa preparó el lanzamiento de un nuevo reloj de pulsera. El nombre elegido en un principio era «Glory».
Hattori lo cambió. Después de sobrevivir al terremoto y al fuego, quería un nombre que marcara el comienzo de nuevo, no una celebración. Su fábrica se llamaba Seikosha, de seiko: precisión, manufactura exquisita. Y existía otra palabra, que se pronuncia exactamente igual, que significa éxito.
En diciembre de 1924 salió a la venta el primer reloj que llevó el nombre Seiko.
Nació de una quiebra total. Ese detalle explica bastante del carácter de la marca durante el siglo siguiente.
1964: Tokio, los Juegos Olímpicos y el primer reloj de viajero
En 1964 Japón organizó los primeros Juegos Olímpicos celebrados en Asia, y Seiko fue elegida cronometrador oficial. Fue un encargo enorme: obligó a la compañía a reinventar por completo la tecnología de cronometraje deportivo, incluyendo el Crystal Chronometer QC-951, el primer cronómetro de cuarzo portátil, a pilas y de alta precisión, usado como respaldo en el maratón.
Pero para nuestra historia importa más otro reloj de ese mismo año: el Seiko World Time 6217-7000.
Fue el primer GMT de Seiko —el abuelo de todos sus relojes de viajero— y se fabricó para regalar a miembros del COI, autoridades olímpicas, periodistas internacionales y visitantes ilustres. Llevaba una antorcha olímpica grabada en la tapa trasera, una escala de 24 horas partida en dos colores y un bisel giratorio con las ciudades del mundo. Se produjo solo durante unos nueve meses, entre marzo y noviembre de 1964.
Es decir: el primer reloj de doble huso horario de Seiko nació literalmente para gente que estaba viajando. Ese es el linaje.
1969: el Astron y la revolución del cuarzo
El 25 de diciembre de 1969, tras diez años de investigación, Seiko presentó el Quartz-Astron 35SQ: el primer reloj de pulsera de cuarzo del mundo.
Salió en caja de oro macizo de 18 quilates, con una producción inicial de apenas un centenar de unidades, a 450.000 yenes —aproximadamente lo que costaba un Toyota Corolla de la época.

Ese movimiento cambió la relojería para siempre. La precisión dejó de ser un privilegio caro y pasó a ser el estándar. Todo movimiento de cuarzo que existe hoy —incluido el que mueve tu reloj— desciende de esa investigación.
1987: TMI, o cuando Seiko decidió mover a otras marcas
Durante casi un siglo, los calibres de Seiko fueron solo para relojes Seiko. Eso cambió en 1987, con la creación de Time Module Inc. (TMI), financiada en conjunto por Seiko Watch, Seiko Instruments y Seiko Epson.
TMI es la unidad del grupo Seiko dedicada a fabricar y vender movimientos ensamblados a otras marcas del mundo. En Estados Unidos, esos calibres se distribuyen bajo la marca Hattori — sí, el apellido del fundador, todavía en circulación 140 años después.
Gracias a TMI, marcas independientes de todo el planeta pueden construir relojes sobre ingeniería Seiko. Castor es una de ellas.
El calibre del Viajero 2.0: Seiko VD36 Dual Time
El Viajero 2.0 monta un Seiko/TMI VD36, de la familia VD3 de calibres Dual Time. Estas son sus características reales:
- Función: doble huso horario con ajuste independiente de la hora local
- Disposición: tres agujas centrales (hora local) más dos subdiales — minutos del segundo huso a las 6, y horas en formato 24 h a las 12
- Diámetro del calibre: 29,5 mm · espesor: 3,97 mm
- Pila: SR920SW, con autonomía aproximada de 3 años
- Equivalencia: según las fichas técnicas de distribuidores, corresponde al calibre Seiko 4T36

Un detalle importante, porque suele confundirse: el VD36 no es un cronógrafo. Varios catálogos de repuestos lo listan como «chronograph 5 hand» por inercia de la familia VD, pero la propia clasificación de TMI lo ubica en la línea Dual Time. Los dos subdiales no cronometran nada: te dan otra hora, en otro lugar del mundo.
Por qué el subdial de 24 horas lo cambia todo
Aquí está la diferencia práctica que casi nadie explica bien.
Muchos relojes de doble huso muestran la segunda zona horaria en formato de 12 horas. Suena razonable hasta que lo usas: si el subdial marca las 4, no sabes si en casa son las cuatro de la tarde o las cuatro de la madrugada. Y esa duda, justamente, es lo único que uno quiere resolver.
El VD36 muestra el segundo huso en escala de 24 horas. De un vistazo sabes no solo la hora, sino si allá es de día o de noche.
Para alguien que vive en Chile, eso no es un detalle de coleccionista:
- Chile y España se llevan entre 5 y 6 horas según la época del año
- Chile y China —donde se fabrica buena parte de la industria— se llevan cerca de 12
- Y dentro del propio país, Magallanes y Rapa Nui corren en husos distintos al continente
Si trabajas con proveedores, familia o clientes en otro huso, la pregunta nunca es «qué hora es allá». Es «¿puedo llamar ahora?». El VD36 responde esa pregunta sin que tengas que hacer una resta mental.

Dos escuelas japonesas, dos líneas de Castor
Un dato que a los aficionados les gusta: en Japón no hay una sola tradición relojera, hay dos grandes casas de movimientos, y Castor trabaja con ambas.
| Línea | Calibre | Casa |
|---|---|---|
| Étnica — Newen, Hain, Diaguita | Miyota 2115 | Citizen |
| Línea Cobre | Miyota 2035 | Citizen |
| Viajero 2.0 | Seiko/TMI VD36 | Seiko |
La Línea Étnica usa Miyota, la división de movimientos de Citizen, sobre la que escribimos en detalle en este artículo. El Viajero salta a Seiko por una razón concreta: necesitaba una complicación de doble huso que justificara su nombre.

Preguntas frecuentes
¿Quién fundó Seiko y cuándo?
Kintarō Hattori, que abrió su tienda de relojes en Tokio en 1881 y montó la fábrica Seikosha en 1892. El nombre «Seiko» apareció recién en 1924.
¿Qué significa la palabra «Seiko»?
En japonés, seiko significa precisión y manufactura exquisita. Existe además otra palabra homófona que significa éxito. Hattori eligió el nombre aprovechando ambos sentidos, un año después de perder su fábrica en el terremoto de 1923.
¿Cuál fue el primer reloj de cuarzo del mundo?
El Seiko Quartz-Astron 35SQ, presentado el 25 de diciembre de 1969 en Tokio.
¿Qué es un reloj dual time?
Un reloj que muestra dos husos horarios a la vez: la hora del lugar donde estás y la de otro lugar, normalmente tu ciudad de origen. En el Viajero 2.0 el segundo huso se lee en dos subdiales, con las horas en escala de 24.
¿El VD36 es un cronógrafo?
No. Pertenece a la familia Dual Time de TMI. Algunos catálogos de repuestos lo etiquetan mal como cronógrafo, pero sus subdiales indican un segundo huso horario, no tiempos cronometrados.
Un reloj chileno con un siglo de ingeniería adentro

De una tienda de relojes usados en 1881 a un calibre de doble huso montado en un reloj chileno con un dial de madera de arce y el contorno de Chile grabado. Entremedio: un terremoto, un país reconstruyéndose, unos Juegos Olímpicos y la invención del cuarzo.
Cuando eliges el Viajero no estás comprando «un Seiko» —es un Castor, diseñado en Chile— pero sí estás llevando en la muñeca el resultado de esa historia. Y como cada unidad, además, pasa por nuestro protocolo de doce pruebas de control de calidad antes de salir de fábrica, la precisión que Hattori puso en el nombre de su empresa sigue siendo el estándar.
El Viajero 2.0 está en pre-venta, con entrega en octubre de 2026, e incluye dos correas y un watch roll de regalo durante el período de reserva.
